Hay una serie de
comportamientos que los animales adquieren cuando tienen una dolencia y que
son síntoma de que están sufriendo. Un grupo de veterinarios internacional ha
querido buscar un consenso veterinario respecto a las señales de comportamiento que indican dolor en gatos, y han
publicado sus conclusiones en la prestigiosa revista Plos One.
Las señales han sido clasificadas entre signos “suficientes” (su presencia indica que el gato sufre, pero
no necesariamente presente en todas las situaciones de dolor) y signos “necesarios” (necesarios si hay
presencia de dolor, pero no siempre indicativos de dolor).
Así, el equipo liderado por la doctora Isabella Merola y el
profesor Daniel Mills de la Universidad de Lincoln han identificado varias señales universales indicativas
de algún tipo de dolor en mininos que “pueden ayudar tanto a los veterinarios
como a los dueños a evaluar inicialmente el estado de dolor de los gatos a su
cuidado”, según destacaron en las conclusiones de la investigación.
1. Cojera
2. Dificultad para saltar
3. Camina con anormalidad
4. Va cabizbajo o encorvado
5. Está reacio a moverse,
6. Reacciona a la palpación en alguna zona del cuerpo
7. Se retira o esconde más de lo normal
Estos son algunos de
los signos que indican que deberíamos llevar a nuestro gato al veterinario,
ya que son indicativos de que le puede estar sucediendo algo. Pero no son los
únicos.
Si observamos que el gato tiene espasmos incontrolables del
párpado (blefaroespasmo) o que reacciona a la luz muy brillante, podría ser
indicativo, concluye el estudio, de una enfermedad ocular. Esos serían los signos de alarma que requerirían el
análisis de un profesional veterinario.
Otras señales de comportamiento felino como estar más tiempo de pie, buscar más
contacto con el humano, tener más apetito, dormir más o menos, ir con la lengua
fuera o la boca medio abierta o rechinar los dientes, por poner unos
ejemplos. No es necesariamente
indicativo de una dolencia en el gato, según los investigadores de este
estudio.