

Alemania
empezó a instalar estacionamientos para perros en la entrada de algunos
supermercados, una solución
pensada para que las mascotas esperen seguras mientras su dueño hace la compra.
La iniciativa llamó la atención en España, donde
la Ley de Bienestar Animal prohíbe dejar a los perros atados sin supervisión en
la vía pública.
La ley española castiga dejar animales sin
vigilancia; las sanciones oscilan entre
los 500 y los 10.000 euros según la gravedad y las condiciones de estrés que
sufra el animal. Por eso, muchos dueños evitan atarlos fuera de comercios y
buscan alternativas seguras para no
exponerse a multas en zonas urbanas con altas temperaturas en verano.
La
medida despierta debate porque en otros países algunos comercios permiten
entrar con animales, y en
España ciertos centros comerciales ya aceptan mascotas. Eso plantea la pregunta
de si los estacionamientos para perros son la única respuesta o sólo una alternativa en locales que
prefieren no habilitar el acceso a animales dentro del salón de ventas.
Empresas como DogSpot, integrada en Pet
Care Innovation, comercializan
perreras modernas que actúan como puntos de estacionamiento para perros.
Estas casetas se colocan en la puerta de algunos supermercados y prometen mayor
seguridad y confort para la mascota durante el tiempo que el dueño entra al
local, sin dejar de lado la higiene ni
el control sanitario.
Los
boxes incluyen control de temperatura, ventilación adecuada y un diseño pensado
para minimizar el estrés.
Muchos vienen con apertura por app o mediante un código que facilita su uso, además de sistemas de videovigilancia y
mecanismos de desinfección automática para mantener la higiene entre usos
y, en algunos modelos, sensor de presencia y registro de accesos.
