

La miniserie sueca Sacrificio de sangre ya está disponible en Netflix. Con solo cinco episodios, este thriller policial ambientado en el luminoso verano de Estocolmo ha logrado captar rápidamente el interés de la audiencia gracias a su intrigante premisa dentro del género de asesinos en serie.

La historia se desencadena tras una falsa alarma en el archipiélago que termina con el brutal asesinato de dos policías. A partir de ese momento, se desata una violenta ola de crímenes que toma como blanco exclusivo a los miembros de la fuerza policial. Para frenar la matanza, el detective al mando del caso se ve obligado a recurrir a la experiencia de su padre, un investigador retirado con quien mantiene una tensa relación.
A pesar de su atractivo planteamiento, las primeras críticas señalan que la producción resulta entretenida pero inconsistente. Los expertos destacan que la trama pierde fuerza debido a un desarrollo irregular de los personajes y de la propia investigación criminal, sumado a un excesivo enfoque en el drama familiar que termina restándole suspenso a la historia.
