

En un año que la encuentra de estreno en estreno, Anne Hathaway ya prepara lo que viene: una película que dialoga con uno de los fenómenos más cuestionados y reproducidos de las redes sociales. En "Yesteryear", la ganadora del Oscar interpreta a una influencer conservadora que una mañana despierta en 1855: el rancho de encanto rústico que se muestra a través de su teléfono, resulta ser en ese siglo una de las únicas viviendas posibles.

La película adapta la (primera) novela homónima de Caro Claire Burke -publicada en mayo de este año- donde Natalie Heller Mills, la protagonista, se constituye como la "perfecta mujer americana tradicional", quien a través de videos experienciales donde cocina, se muestra al cuidado de sus seis hijos, y pregona la "vuelta a los valores tradicionales del pasado", "millones de seguidores consumen fascinados su idílica vida de tradwife", detalla la sinopsis, y por otra parte "Mujeres Enfadadas" -o ?¿feministas?- que sigan odiándola desde la distancia.
Transportada, a priori inexplicablemente, en una normalidad de hace 171 años atrás, donde no hay electricidad, la cocina se calienta con leña, los niños están sucios, y su marido ya no es el heredero de una poderosa dinastía política sino un granjero, comienza a desesperarse: "¿Se ha convertido en la protagonista involuntaria de un despiadado reality show? ¿Ha viajado en el tiempo? ¿Está Dios poniéndola a prueba?", cuestiona.
