

Casi una hora después de haber llegado a la Unidad de Flagrancia Norte (UFLA) del Ministerio Público Fiscal de la Ciudad, ubicada en el barrio porteño de Saavedra, Facundo Moyano abandonó la sede judicial. “Está todo aclarado”, dijo ante un grupo de periodistas que lo esperaban en el lugar.
El ex diputado declaró ante el fiscal y, una vez finalizada la audiencia, la Justicia ordenó su libertad aunque con algunas “restricciones”. La decisión fue confirmada por su abogado, Miguel Molina. Aunque recuperó la libertad, Moyano continuará imputado por los delitos de lesiones leves y privación ilegítima de la libertad en un contexto de violencia de género.

Por otro lado, se realizó un procedimiento en el departamento del piso 21 del edificio ubicado sobre la avenida del Libertador al 5400 que duró alrededor de dos horas. Según fuentes del caso, el inmueble estaba completamente revuelto y durante la inspección se halló una jeringa. Sin embargo, el elemento fue sometido a reactivos orientativos para detectar la presencia de estupefacientes y el resultado fue negativo. Los investigadores no encontraron drogas y secuestraron únicamente dos teléfonos celulares.
