

Pocas
cosas son tan simples como salir a caminar con un perro o jugar unos minutos
cuando volvemos a casa y nos recibe moviendo la cola. Detrás de esos pequeños momentos cotidianos,
existe un impacto mucho más profundo y hay
algo que cada vez más investigaciones confirman lo que millones de personas
sienten desde hace años: convivir con un perro hace bien.
Si bien cada día es importante para celebrar
ese vínculo único, también se debe reflexionar sobre cómo acompañar su
bienestar y desarrollo, porque si ellos
sacan lo mejor de nosotros, al mismo tiempo depende de nosotros ayudarlos a
descubrir el mundo con seguridad, confianza y alegría.
El estudio de tenencia de perros y gatos más
grande del mundo, realizado por una
empresa multinacional estadounidense de alimentos y cuidado de mascotas sobre
más de 20.000 tutores en 20 países, reveló que más de un tercio considera a
su mascota como lo más importante de su vida, porcentaje que asciende al 45% entre la Generación Z. En el caso de
los perros, los beneficios emocionales
más mencionados fueron el amor incondicional (50%) y la sensación de plenitud
familiar (49%).
La ciencia también explica por qué ese vínculo es tan especial e investigaciones desarrolladas por el centro de investigación científica de la empresa dedicada al bienestar animal, muestran que interactuar con perros ayuda a reducir los niveles de cortisol, promueve rutinas más activas a través de los paseos y el juego y contribuye a disminuir la sensación de soledad, especialmente en adultos mayores.

Otros estudios refuerzan esos hallazgos: uno de cada cuatro tutores (26%) afirma haber adoptado una mascota para mejorar su salud mental; los adultos mayores con mascotas presentan un 36% menos de probabilidades de sentirse solos; y el 94% de los pacientes cardíacos que convivían con una mascota sobrevivió a un ataque, frente al 72% de quienes no tenían animales de compañía.
En la Argentina, esta realidad también se refleja en los hogares: con alrededor de 16
millones de perros y más de 32 millones de mascotas, el país lidera la región
en cantidad de perros por hogar. Además, siete de cada diez tutores
consideran a sus mascotas un integrante más de la familia, una tendencia que continúa creciendo entre las nuevas generaciones.
Una
de las respuestas está en la socialización. Socializar no significa solamente que un perro conozca a otros perros.
Significa ayudarlo a vivir nuevas
experiencias, descubrir distintos entornos, interactuar con personas y aprender
que el mundo puede ser un lugar seguro. Esa confianza impacta directamente
en su bienestar y también en la convivencia cotidiana.
Las investigaciones demostraron que los perros son capaces de aprender observando tanto a otros perros como a las personas. También pueden interpretar nuestras señales emocionales para comprender situaciones nuevas. Lo más interesante es que esa capacidad de aprendizaje no termina en la etapa de cachorro: continúa durante toda la vida, por lo que nunca es tarde para seguir ofreciéndoles experiencias positivas y enriquecedoras.

En cuanto a cómo acompañar la socialización de un perro, la Dra. María Noel Travetto (M.P. 12.508), veterinaria y directora técnica de Mars South Latam, brinda algunas recomendaciones para favorecer este proceso:
- Ir
paso a paso. Presentar nuevos
lugares, personas y perros de manera gradual, respetando siempre el ritmo del
animal.
- Reforzar
las experiencias positivas.
Premiar cada pequeño logro con una golosina adecuada para perros, acompañada de
palabras y caricias, ayuda a generar asociaciones positivas.
- Favorecer
encuentros tranquilos.
Permitir que los perros se conozcan mediante el olfato antes de iniciar el
juego suele favorecer interacciones más relajadas.
- Incluir
a niños con supervisión.
Enseñarles a interactuar con respeto y tranquilidad fortalece el vínculo entre
ambos.
- Estimular
cuerpo y mente. Los paseos,
los juegos de búsqueda y los momentos para olfatear enriquecen su bienestar
físico y emocional.
- Mantener el hábito durante toda la vida. La socialización no termina cuando el perro deja de ser cachorro; continúa construyendo confianza en cada nueva experiencia.

