

La
detección reciente de un caso positivo de rabia en un felino en el partido
bonaerense de Pilar ha reavivado la preocupación por esta enfermedad. A pesar de que la enfermedad tiene una baja
incidencia en Argentina, gracias a la
vacunación en animales, sigue siendo un reto para la salud pública.
La
rabia es una enfermedad viral que afecta a todos los mamíferos y se transmite
principalmente a través de mordeduras de animales infectados. Una vez que los síntomas aparecen, la tasa de
letalidad es casi del 100% tanto en animales como en humanos. Afortunadamente, existe una buena noticia: la rabia es
completamente prevenible mediante la vacunación. Así lo señala un informe
al que tuvo acceso la Agencia Noticias
Argentinas.
“La
vacunación es la herramienta más poderosa que tenemos para combatir la enfermedad.
Vacunar a los perros y gatos no solo los protege, sino que también actúa como un escudo para la salud humana al reducir
el riesgo de transmisión del virus”, enfatizó Rosario Ares, médica
veterinaria.
La vacunación antirrábica es obligatoria para perros y gatos a partir de los tres meses de edad y debe renovarse anualmente. Mantener el calendario sanitario al día es fundamental para proteger a los animales y prevenir la circulación del virus.

A pesar que América Latina ha logrado reducir en más de un 98% los casos de rabia humana transmitida por perros gracias a las campañas de vacunación, la enfermedad sigue presente en la región. Por ello, es crucial mantener las estrategias de prevención.
¿Qué medidas tomar para proteger a perros y
gatos? Es importante vacunar a los
animales a partir de los tres meses de edad y aplicar refuerzos anuales, además
de mantener actualizado su calendario sanitario. En caso de contacto con un
murciélago o un animal que muestre comportamiento extraño, se debe acudir inmediatamente a una veterinaria o centro de zoonosis.
Ante cualquier mordedura o contacto con un
animal sospechoso, es esencial acudir a
un centro de salud para recibir atención médica y evaluar la necesidad de
iniciar un tratamiento preventivo, recomendó Ares, gerente de rabia de
Biogénesis Bagó.
La aparición de casos como el de Pilar resalta la importancia del trabajo conjunto entre autoridades sanitarias, veterinarios y la comunidad para sostener las medidas de prevención. La vacunación, la vigilancia epidemiológica y la concientización son herramientas clave para proteger la salud animal y humana: “La rabia es una enfermedad prevenible. Cada vacuna aplicada representa una oportunidad de proteger a los animales, a las personas y a toda la comunidad”, concluyó Ares.
