Un informe del diario británico The Times reveló que el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, habría cobrado cerca de 30 millones de euros anuales, más bonificaciones, si prosperaba el proyecto FIFA Forward Enterprise (FFE), que buscaba abrir parte del negocio del organismo a inversores privados. Actualmente, percibe unos 3 millones de euros al año.
La iniciativa, que finalmente fue descartada por la FIFA, proponía crear una empresa para administrar los derechos comerciales del organismo, incluidos los del Mundial. El proyecto fue rechazado por la UEFA y la Concacaf, lo que debilitó políticamente a Infantino.
Tras el fracaso de la propuesta, en Europa ya comenzaron a mencionarse posibles candidatos para reemplazar al dirigente al frente de la FIFA, entre ellos Nasser Al Khelaifi, Salman bin Ibrahim Al-Khalifa y Victor Montagliani.