El fiscal Cristian Aguilar ordenó el secuestro de teléfonos celulares y tablets de los dueños y responsables del gimnasio Sport Club, en el marco de la investigación por la muerte del abogado Juan Roberto Cafasso, ocurrida el pasado 6 de junio tras caer desde un entrepiso del establecimiento.
La medida fue dispuesta a pedido de los abogados querellantes, Martiniano Greco y Carlos Carnevale, y alcanza a los propietarios de la franquicia, al gerente y a la responsable de seguridad e higiene. Los dispositivos serán entregados mediante una orden judicial de presentación y algunos ya se encuentran en poder de la Fiscalía.
La pericia se realizará con el sistema UFED Cellebrite Premium, que permite recuperar información almacenada e incluso datos eliminados. Los investigadores analizarán comunicaciones mantenidas entre septiembre de 2025 y la fecha del fallecimiento, incluyendo mensajes, correos electrónicos, llamadas, documentos y archivos.
El objetivo es determinar si existieron conversaciones previas sobre los riesgos del entrepiso donde ocurrió el accidente, una estructura que, según la investigación, no contaba con autorización de obra ni con las medidas de protección necesarias.