

El camino del Mundial le regala a Lionel Messi el partido que le faltaba en su carrera: jugar con la camiseta de la Selección Argentina contra Inglaterra, un rival inédito para él hasta la semifinal de este miércoles a las 16 en Atlanta, en los Estados Unidos.
Este verdadero clásico del fútbol internacional, con su obra cumbre en los cuartos de final de México 1986 y los dos magníficos goles de Diego Armando Maradona, no se reedita desde hace dos décadas. Los ingleses son el único rival pesado que el rosarino de 39 años nunca enfrentó con la celeste y blanca, ni siquiera en otras categorías ni en amistosos. Sin dudas, era una cuenta pendiente en el tramo final de su gloriosa carrera.
El último
antecedente entre Argentina e Inglaterra fue amistoso y con Messi presente...
en la platea. Fue el 12 de noviembre de 2005 y Leo -que estaba citado
por José Pekerman y ya había jugado incluso por Eliminatorias- se lo perdió por estar suspendido a nivel
amistoso tras su fugaz debut con expulsión ante Hungría.

Aquella noche en Ginebra, Suiza, la Selección ganaba 2-1 con goles de Hernán Crespo y Roberto Ayala (en el medio lo empató transitoriamente Wayne Rooney), pero los británicos aprovecharon dos distracciones defensivas y lo dieron vuelta en 5 minutos gracias al doblete de Michael Owen.
La Albiceleste formó en ese encuentro con Roberto Abbondanzieri; Javier Zanetti, Martín Demichelis, Ayala, Walter Samuel; Maxi Rodríguez, Esteban Cambiasso, Juan Pablo Sorín; Juan Román Riquelme; Crespo y Carlos Tévez. Luego ingresaron Fabricio Coloccini, Lucho González, Javier Saviola y Julio Cruz.
