

Hace un mes, más de 300 comerciantes de nuestra ciudad colmaron el Teatro Don Bosco para explicarles a los legisladores locales la situación que atraviesan muchos de ellos en Bahía Blanca.
En ese momento, se entregó un petitorio con varios reclamos. Lo que más remarcaban en esa nota, eran acciones urgentes que generen un alivio fiscal para el comercio local, golpeado por las catástrofes y la situación económica actual.
Luego de varios días de trabajo y reuniones con diferentes sectores, ayer se presentó en el Concejo Deliberante un proyecto tendiente a solucionar algunos de los problemas que se detallaban en aquel petitorio.

"Escuchamos el pedido y sabemos por lo que están atravesando hace meses. El temporal de viento y luego la inundación, provocaron daños severos y las secuelas están a la vista", explicó el concejal Fernando Compagnoni, uno de los autores del proyecto.
El proyecto plantea crear un Régimen de emergencia, alivio fiscal y desregulación productiva, en el que se va a eximir del pago de varias tasas y derechos municipales a los contribuyentes afectados.
"Si bien hubo medidas de alivio municipales, provinciales y nacionales apenas ocurrió la inundación del 7 de marzo, una vez que pasó el período de gracia, la situación siguió siendo muy compleja y terminó con cientos de negocios cerrados", afirmó Compagnoni.

El concejal libertario, también señaló que "el municipio debe achicar su propio peso fiscal sobre los contribuyentes afectados, para que puedan sostener su capital, reparar sus instalaciones, reponer stock y conservar los puestos de trabajo."
La ordenanza tendrá una vigencia inicial de 180 días, pudiéndose prorrogar si el Municipio, luego de analizar la situación particular, entiende que tiene que continuar con los beneficios.