

Una mujer denunció que un empleado municipal de la Dirección de Género, la abusó y acosó con mensajes desde el teléfono oficial del área en cuestión.
La historia comenzó en marzo de este año cuando una mujer fue a pedir ayuda al Municipio luego de haber sido víctima de violencia de género por parte de su ex pareja.
La mujer relató que un empleado administrativo le dio una tarjeta dorada, que habitualmente se da en estos casos, como parte de una asistencia económica para familias en situación de vulnerabilidad o riesgo.
Siguiendo con la cronología de los hechos, el empleado la acompañó al cajero automático del Banco Credicop que está lindero al palacio municipal para ayudarla a completar el trámite. En ese lugar la habría manoseado lo que provocó su salida del lugar.
Más tarde, comenzó a recibir mensajes en su celular por parte de la misma persona, que eran enviados desde el teléfono oficial del área de género.
A raíz de esta situación, la mujer volvió al Municipio para exponer lo ocurrido, tomaron la denuncia y le dijeron que se iban a ocupar del caso. Según pudo averiguar BHInfo con fuentes municipales, se habría iniciado un expediente administrativo interno para determinar las responsabilidades y culpas del agente en cuestión. Sin embargo, después de muchas idas y vueltas, el expediente volvió a su lugar de origen, sin que el Sindicato de Trabajadores Municipales pueda tomar conocimiento del tema.
La sorpresa ocurrió cuando, pasado un tiempo, la víctima volvió al Municipio y se encontró con el empleado denunciado en el mismo lugar de trabajo.
Ante esta situación y con la exposición del caso en redes sociales, la directora de Género municipal, Victoria Aure, decidió suspender al agente por siete días sin goce de sueldo.
Lo preocupante de todo el caso, es que, una vez finalizada la suspensión, y ante el manejo de la situación hasta el momento, nadie garantiza que este mismo empleado sea removido de su lugar de trabajo.
Por otro lado, se abre el interrogante sobre el accionar de la funcionaria responsable del área, si teniendo conocimiento del caso y con las pruebas que fueron expuestas, como los chats enviados desde el teléfono de la dirección, no tendría que haber actuado conforme a sus deberes de funcionario y denunciar lo ocurrido.
