

Los dos potentes terremotos casi consecutivos que sacudieron el miércoles Venezuela dejaron al menos 164 muertos, más de 950 heridos, decenas de edificios destruidos y ciudades sin luz, en un panorama de destrucción que hace prever un escenario peor.
Dos sismos de magnitud 7,2 y 7,5 sacudieron Venezuela y provocaron daños en Caracas, donde se registró el colapso de edificios. El epicentro se ubicó a 28 kilómetros al noroeste de Montalbán, una zona cercana a algunos de los principales complejos de refinación del país.
Según el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS), el sismo principal alcanzó una magnitud preliminar de 7,5 y ocurrió apenas 40 segundos después de un temblor de 7,2 en la misma región.
En distintas zonas de Caracas, miles de personas tuvieron que pasar la noche a la intemperie: algunos pusieron colchones y colchonetas sobre el asfalto, mientras que otros buscaron refugio dentro de sus vehículos para evitar permanecer en edificios potencialmente dañados.
La incertidumbre por el estado de las construcciones mantuvo en alerta a la población durante toda la noche. Incluso quienes habían decidido regresar a sus hogares, pese a los daños visibles en algunas fachadas, volvieron a salir a la calle cuando se registraron nuevas réplicas de menor intensidad.
