

Parece una frase hecha decir que este año es EL año musical para nuestra ciudad por lo menos en lo que respecta a visitas nacionales pero hay datos que refuerzan esta teoría para que deje de serla y se transforme en una realidad.
Si bien las distintas actividades comerciales reflejan una baja y una merma cuando hablamos de recitales los números son dignos y hasta en diferentes ocasiones los productores locales pueden colgar el cartel de sold out, dato no menor aunque es cierto que 4500 espectadores posiblemente no reflejen la situación de más de 350.000 habitantes.
Otro dato esclarecedor es la calidad de los espectáculos, si tomamos en cuenta que Charly García no se presentan más en vivo, que ya no están ni Indio, ni Cerati, ni Spinetta, dos de los solistas más importantes del país pasarán por Bahía: ya estuvo Andrés Calamaro y el 1 de octubre llega Fito Páez.
La escena electrónica está pasando por su mejor momento, confirmando artistas de primera categoría y poniendo a la ciudad en los primeros planos del ritmo a nivel mundial. Hace unos días se anunció la llegada de Guy J y Deborah de Luca, mientras que ya pasó Sasha y aunque aún no se puede anunciar quedan dos nombres que harán historia.
A todo esto tenemos que sumar que La Beriso, Babasónicos, Rey Garufa, Cruzando el Charco, No Te Va Gustar, Pastillas del Abuelo, La Delio Valdéz, Peces Raros, Estelares, Kapanga, Bandana, Kevin Johansen, Bhavi, Homer el Mero Mero, Conociendo Rusia, El Plan de la Mariposa, Ciro y Los Persas, Rata Blanca y algunos más, o ya vinieron o están por venir.
Los números para producir un espectáculo son altos, los costos en cuanto a sonido, técnica, logística y recurso humano no permite grandes márgenes de ganancia pero si el público sigue respondiendo de esta manera es mucho más fácil. La propuesta musical en la ciudad goza de buena salud, es cuestión de cuidarla entre todos.