

Esta mañana fueron varios los llamados de vecinos que
alertaban por ruidos molestos en calle Soler al 500, por lo que tras constatar
la veracidad de los reclamos, personal de fiscalización se hizo presente.
Según indicaron fuentes oficiales, con respaldo policial el
local en cuestión fue desalojado, hallándose al momento de la clausura unas 150
personas dentro, en una contravención notoria debido a que el recinto no tenía
habilitación ninguna.
Si bien aún es tarea investigativa, en principio circuló que
los propietarios actuales del lugar serían quienes hasta hace poco tiempo
alquilaban en Estomba al 800, donde en más de una ocasión se vivieron
situaciones similares.
Pese a la multitud congregada, afortunadamente, no hubo que
lamentar escenas de violencia y la desconcentración se habría producido en paz.
Todo fue remitido al Juzgado de Faltas, con la observación que el inquilino no
permitió el acceso de las fuerzas ni tampoco firmó la correspondiente acta.
