

Josefina
Lynch desmintió haber tenido un affaire con Emanuel Ortega y dio detalles de
las tres jornadas que compartió con el músico en un estudio de grabación. La cantante quedó involucrada en versiones
que la señalaron como “tercera en discordia” tras la separación de Ortega y
Julieta Prandi, pero sostuvo que el
vínculo fue laboral desde el primer contacto.
La
artista relató que conoció al músico y productor el viernes en que comenzó a
trabajar en una versión de “Bang Bang”, el tema popularizado por Nancy Sinatra. Según explicó, el contacto surgió a través de Ana Paula
Dutil, ex pareja del cantante, con quien ya tenía una relación previa por las
redes sociales.
Lynch afirmó que la propuesta nació a partir de
su interés por grabar música: “Hace unos
10 días pensé que nunca había activado esta posibilidad”, contó sobre el
momento en que le escribió a Dutil para consultar si podía comunicarse con
Ortega. La respuesta fue afirmativa y, poco después, habló con el músico
para plantearle el proyecto.
“Le mandé un mensaje y le dije que quería
grabar un cover, ‘Bang Bang’, de Nancy Sinatra. Me respondió bien y coordinamos
para el viernes”, recordó la cantante. Ese primer encuentro, según detalló,
tuvo como objetivo que el músico
conociera sus intereses artísticos y que ella pudiera explicarle el tipo de
proyecto que buscaba desarrollar.
Durante la charla, Josefina Lynch aclaró que no alquiló el espacio de trabajo. “Me lo prestó, fue una generosidad”, dijo al referirse al estudio de Ortega. También señaló que él le manifestó su disposición para colaborar con canciones propias que podrían adaptarse a su estilo vocal. La joven definió al cantante como una persona “amorosa, respetuosa y muy talentosa”, aunque hizo hincapié en que no existió una situación que excediera lo laboral. “Quiero dejar muy en claro que fue absolutamente profesional”, remarcó.
Frente a la consulta sobre si percibió algún intento de seducción o acercamiento personal de parte de Ortega, Lynch fue contundente: “Cero, cero”, respondió. Luego profundizó: “Lo conocí y me parece una excelente persona, muy profesional y muy generosa. La verdad es que no pasó nada. Quiero que quede claro porque creo que se lo merece”.
La
cantante también explicó que el proceso de grabación se extendió durante tres
días. El sábado, según relató,
estuvo concentrado en su repertorio y en las definiciones de su propuesta
musical. Al día siguiente regresó para
registrar coros, una instancia que aparece en uno de los videos que circularon
en redes sociales.
Lynch dio precisiones de la duración de la
grabación. “Se hizo tarde, se hizo de
noche, pero no fue madrugada”, precisó. Además, comentó que en una de las
jornadas había otros músicos en el lugar, entre
ellos Kevin Johansen, quien se encontraba tocando con una banda.
Parte
de las versiones surgieron después de que Lynch compartiera imágenes dentro del
estudio de grabación. Algunos
usuarios interpretaron que había eliminado esas publicaciones tras la difusión
de los rumores. “No borré nada, está en
mis destacadas”, enfatizó. La cantante explicó que suele compartir fotos o
videos de lugares que le resultan atractivos desde lo visual y que el estudio
le llamó la atención. “Subí imágenes del
lugar y un video mío cantando. No le saqué una foto a él ni subí una imagen con
él al lado”, aclaró.
A su entender, las especulaciones crecieron cuando comenzaron a revisarse elementos que aparecían en las publicaciones. “Después explotó todo y empezaron con lo del sillón”, comentó, en referencia a las interpretaciones que circularon en redes sociales.

