El Gobierno nacional declaró como secreto militar una nueva adquisición de equipamiento destinada a las Fuerzas Armadas, mediante el Decreto 1205/2026 publicado en el Boletín Oficial. La normativa, que lleva la firma del presidente Javier Milei y del ministro de Defensa, teniente general Carlos Presti, establece reserva absoluta sobre la operación, por lo que el tipo de material, el costo, el proveedor y la fuerza destinataria se mantendrán fuera del alcance público.
Esta decisión se da en un contexto de creciente escalada diplomática entre la Argentina y el Reino Unido por la soberanía de las Islas Malvinas. En las últimas semanas, la administración de Milei implementó sanciones contra empresas petroleras que operan sin autorización en el archipiélago, impulsó denuncias penales, promovió un arbitraje ante la ONU para frenar el proyecto petrolero Sea Lion y avanzó con la construcción de una nueva base naval en la provincia de Tierra del Fuego, medidas que generaron fuertes cruces y respuestas formales por parte de Londres.
La medida se ampara en la Ley de Defensa Nacional y en normativas que catalogan como secreto militar aquellas compras fundamentales para la preparación castrense, exceptuándolas de los procesos habituales de publicidad estatal. Si bien el Ejecutivo ya había dictado decretos similares en el marco de la incorporación de los aviones de combate F-16, fuentes oficiales confirmaron que esta nueva operación responde a un expediente diferente y ajeno a dicha flota, quedando a cargo de su instrumentación la Subsecretaría de Gestión Administrativa del Ministerio de Defensa.