

Rosario
Central dio vuelta el partido frente a Estudiantes, se impuso por 3-1 y se
consagró campeón de la Supercopa Internacional. Ángel Di María,
autor de dos goles, fue la gran figura del encuentro, que terminó con un
cruce caliente entre los futbolistas y hasta el ingreso a la cancha de Juan
Sebastián Verón, presidente del “Pincha”, descontento con el arbitraje de Darío
Herrera.
El
primer gol del encuentro que se disputó en Santiago del Estero lo marcó Alexis
Castro, al minuto de juego y para los platenses. En la recta final del primer
tiempo apareció “Fideo”: primero con un soberbio tiro libre y después con un
penal (polémico). Y en tiempo cumplido y con el arquero Fernando Muslera
yendo a cabecear, Julián Fernández sentenció la historia para los rosarinos. Antes del tercer tanto, Estudiantes reclamó la expulsión de Elías Verón y una mano dentro del área canalla.

Recordemos que la Supercopa Internacional enfrenta a los dos mejores equipos del fútbol argentino del año anterior. Estudiantes se clasificó a esta final por haber ganado el Trofeo de Campeones 2025 (alzó el Clausura y después derrotó a Platense, vencedor del Apertura) y Central hizo lo propio por haber sido el mejor en la Tabla Anual.

