El Gobierno nacional estableció un nuevo marco regulatorio para el Mercado Eléctrico Mayorista (MEM) que exige a los nuevos emprendimientos productivos de gran escala —como los centros de datos— incorporar su propia energía y capacidad de potencia.
La medida, publicada este viernes en el Boletín Oficial por la Secretaría de Energía de la Nación, busca prevenir la saturación del sistema y evitar el uso de las reservas que garantizan el suministro general.
Según lo dispuesto por la normativa energética, los desarrollos de alta demanda deberán cubrir como mínimo el 80% de su consumo mensual mediante contratos de generación nueva o infraestructura propia instalada en el lugar.
La reglamentación prevé además una escala de exigencias técnicas más severa para los centros de procesamiento de datos debido a su régimen de funcionamiento continuo y la sensibilidad de su carga.
Asimismo, la resolución fija un esquema de prioridades en la distribución ante eventuales restricciones de oferta, otorgando prevalencia al abastecimiento de hogares, comercios, pymes e industrias ya integradas al sistema.
De esta manera, las autoridades buscan asegurar que el ingreso de nuevos megaproyectos industriales no impacte en los costos tarifarios de los usuarios residenciales ni comprometa la estabilidad del servicio a nivel federal.