

En medio de la preparación para los tres amistosos
que disputará la Selección Argentina a finales de septiembre y principios de
octubre, Lionel Scaloni se tomó un tiempo para responder las preguntas de
los medios en el predio de AFA en Ezeiza. Como era de esperarse, la primera
consulta que le hicieron no fue sobre el equipo ni el recambio, sobre su futuro
al mando del plantel. Con la serenidad de siempre, contó cómo está su
situación: “No hay novedades todavía, me reuniré con el presidente estos días”.
Su tono de voz y sus declaraciones dan a entender
que seguirá el próximo año, pero por el momento no pudieron coincidir con
Claudio Tapia para terminar de sellar el nuevo vínculo: “Ayer nos íbamos a
reunir, pero tuve que ir al dentista y no pudimos, ja. Hoy él está en
Paraguay. Hablaremos, está la predisposición máxima para sentarse, pero
cuando tengamos que comunicar algo, lo haremos. Por ahora sigue todo
igual”.
Consultado sobre la confección de este plantel, que
sólo tendrá a Lionel Messi para el último compromiso con Benín en El Monumental, su despedida a lo grande,
Scaloni dejó en claro que aparecerán cada vez más jóvenes talentos: “El
indicio de la convocatoria es lo que haría cualquier entrenador. Se terminó
un Mundial, creemos que es un lindo momento para que pueda haber algo de
recambio, porque la mayoría va a seguir estando y es gente joven. Lo que
hicimos es pensado como aquel 2018, hicimos lo mismo e incluso no sabiendo
si después íbamos a estar”.
Y remarcó sobre este cambio generacional, que le
permitirá tener un papel más relevante a Nico Paz, Valentín Barco y las otras
promesas que hagan méritos para recibir el llamado nacional: “Trabajamos
para la Selección, no trabajamos para nadie personal. Esto es algo que
teníamos que hacer y puede dar sus frutos. Todo lleva un tiempo, pero
tenemos en mente que estos chicos se puedan quedar”.

La
frase que soltó entre lágrimas en su última conferencia de prensa después de
haber perdido con España parece haber sido simplemente una alarma. Una
señal para que los argentinos valoren aún más su exitoso proceso: “El golpe
de no haber ganado fue fuerte, hay que reconocerlo, porque estábamos a las
puertas de haber conseguido otro título mundial. Fue fuerte. Siempre dije,
y lo voy a seguir repitiendo, que el lugar que estoy ahora es soñado y eso no
va a cambiar. A partir de ahí hay que sentarse y hablar con el presidente.
Todavía no ocurrió. Todo lo que salga no es verdad. Comunicaremos cuando
tengamos que hacerlo. Por ahora está todo como antes. Trabajamos para
estos partidos y para que los chicos puedan jugar”, expresó.
Por el momento, su contrato y el de todo su
cuerpo técnico se extiende hasta diciembre de este 2026, pero las
intenciones de ambos lados son las mismas: “Ganas hay de estar acá, pero hay
un montón de aspectos que tenemos que hablar con el presidente. Lógicamente
después de un torneo tan emotivo siempre uno repiensa. Repito: nos
sentaremos a hablar con el presidente”.
Consultado acerca de la despedida de Messi, el “Gringo”
no ocultó su alegría por verlo cerrar su etapa en Argentina en su cancha y bajo
el aliento de su gente: “Yo creo que un jugador así merece eso. Yo
particularmente puse mi granito de arena. Deseo estar en la despedida de él
y, como no sé si más adelante estaré, hicimos fuerzas para que él pueda
estar en este partido. Sabíamos todo lo que le estaba pasando y aún así
puso las ganas y el esfuerzo de venir y poder despedirse con su gente, con la
gente que tanto lo quiere. Si hay que hacer un homenaje, hay que hacerlo en
este momento porque, si bien él no va a parar nunca, después la magia a lo
mejor en un tiempo no es la misma y ahora es el momento de que él pueda sentir
ese cariño”.
Por último, dio detalles de ese operativo convencimiento: “Hablé con él, puse de mí para intentar convencerlo de que era ahora, que más adelante no se sabía lo que podía pasar. Él lo entendió, está bueno, la AFA también puso su parte, el presidente. Es algo bonito, lindo, se lo merece. Todo lo que se pueda hacer ahora, mejor”.

