La comisión de Ambiente aprobó por unanimidad la propuesta presentada por la legisladora Emilia Subiza. La iniciativa busca prevenir, controlar y sancionar la contaminación sonora vehicular en la provincia mediante multas, secuestro de unidades y la posterior compactación de los caños de escape no reglamentarios.
El texto normativo plantea un abordaje integral que prevé sanciones no solo para quienes conduzcan vehículos adulterados o sin silenciador, sino también controles sobre la fabricación y venta de estas piezas.
La medida toma como referencia la experiencia aplicada en San Nicolás y da respuesta a un reclamo recurrente de vecinos de diversos municipios bonaerenses frente a las molestias que generan las caravanas de motos, en particular durante la noche.
Según argumentó la autora de la iniciativa, la regulación apunta a proteger el descanso y la salud de la población, con foco en grupos vulnerables como adultos mayores y personas con Trastorno del Espectro Autista (TEA).
Tras este dictamen favorable en la comisión de Ambiente y Desarrollo Sostenible, el proyecto continuará su trámite legislativo en el recinto de la Cámara alta provincial.