La Federación Argentina de Librerías solicitó la declaración de la "Emergencia Librera" tras un relevamiento en más de 1.200 comercios, el cual reveló una caída del 41,5% en la facturación real entre 2023 y 2026.
A esta baja en las ventas se suma un incremento superior al 30% en costos operativos como alquileres, servicios y logística, situación que pone en riesgo la continuidad de los locales de cercanía.
Ante este escenario, las entidades del sector elevaron un conjunto de propuestas a los tres niveles del Estado. Entre las medidas solicitadas figuran la devolución del crédito fiscal del IVA, créditos con tasas subsidiadas y una tarifa postal federal diferencial para abaratar los envíos a las provincias y competir en mejores condiciones frente a las plataformas de comercio electrónico.
La iniciativa suma el respaldo de la Fundación El Libro, que remarcó el valor estratégico de los comercios de barrio para la bibliodiversidad y las editoriales independientes. Aunque la vigencia del régimen de precio uniforme brindó cierta estabilidad, los comerciantes insisten en conformar una mesa de diálogo urgente para acordar medidas que eviten el cierre masivo de locales.