Óscar Peralta, el taxista que resultó gravemente herido tras la explosión de su vehículo en la avenida Napostá, deberá ser intervenido quirúrgicamente una vez más debido a una complicación respiratoria.
La cirugía busca tratar una cicatriz generada por las quemaduras que se extiende desde la lengua hasta las cuerdas vocales, anomalía detectada en una reciente tomografía.
La intervención resulta un paso clave en su recuperación, ya que hasta que no se concrete no podrán retirarle la traqueotomía que actualmente le dificulta la respiración y el habla.
Su familia mantiene la esperanza de que esta operación sea la última etapa de un complejo proceso médico, tras cumplir tres meses de internación y un delicado cuadro de salud provocado por el siniestro.
El propietario del taxi siniestrado todavía no se ha puesto en contacto con ellos desde que ocurrió el hecho, mientras aguardan que esta intervención le permita a Peralta respirar por sus propios medios.