Dos emprendedores argentinos de 27 años, Juan Cereigido y Gaspar Habif, presentaron oficialmente la segunda generación de Ato, un dispositivo de compañía inteligente diseñado específicamente para adultos mayores.
Tras probar una versión inicial con 2500 unidades, la nueva entrega marca un salto decisivo en su escala de producción gracias al moldeado por inyección de plástico. Este avance permitirá al equipo, radicado actualmente en San Francisco, masificar su fabricación y expandirse globalmente, además de incorporar mejoras físicas como una mejor calidad de sonido, cancelación de ruido ambiental y botones de mayor adaptabilidad.
A diferencia de los asistentes virtuales tradicionales como Alexa, Ato busca combatir la soledad de la vejez funcionando como un compañero activo que inicia conversaciones, facilita mensajes familiares y propone juegos cognitivos desarrollados junto a gerontólogos.
Sus creadores destacan que no requiere conocimientos tecnológicos previos y se adapta a las necesidades individuales: mientras que el promedio de uso ronda los diez minutos diarios, personas que viven solas llegan a interactuar con el dispositivo hasta 60 horas al mes, utilizándolo como un confidente cercano.
Esta nueva versión añade innovaciones tecnológicas patentadas, como una radio interactiva que escucha transmisiones de fondo e interviene proactivamente para comentar las noticias con el usuario y estimular su mente.
Asimismo, suma un sistema de monitoreo de salud no invasivo capaz de analizar variaciones en los patrones de voz y detectar cambios en el pulso cardíaco para enviar alertas preventivas a la familia. El proyecto, que nació en 2025 como un prototipo casero ideado para el abuelo de uno de sus fundadores, opera hoy con un equipo internacional tras haber sido impulsado por una aceleradora de negocios estadounidense.