

Las empresas Rockhopper Exploration (británica) y Navitas Petroleum (israelí), licenciatarias del yacimiento Sea Lion al norte de las Islas Malvinas, emitieron un comunicado conjunto para restar importancia a los anuncios del presidente argentino, Javier Milei, sobre sanciones a quienes exploten recursos en el archipiélago sin autorización de su país.
Las firmas internacionales afirmaron que no esperan efectos materiales en sus actividades ni en el calendario del proyecto, subrayando que sus licencias fueron otorgadas "legalmente" por el gobierno local de las islas y cuentan con el "apoyo total y continuo" del Reino Unido.
Esta declaración responde directamente a informes de prensa y al discurso de Milei, quien anunció medidas para impedir la extracción de recursos por parte de empresas extranjeras en territorios bajo ocupación británica que Argentina considera propios.

Inicialmente, el anuncio provocó caídas de hasta el 10% en las acciones de ambas petroleras en el mercado de Londres, aunque con el correr de las horas las pérdidas se recortaron al 5%. Rockhopper y Navitas insistieron en que sus permisos siguen vigentes y que las medidas del gobierno argentino no alterarán el desarrollo previsto para Sea Lion.
El yacimiento Sea Lion es un ambicioso proyecto offshore ubicado a unos 220 kilómetros al norte de las islas, actualmente en fase de exploración pero con potencial para iniciar la extracción petrolera en la zona. Rockhopper descubrió crudo allí en 2010 y, junto a Navitas, adoptaron la decisión final de inversión en diciembre de 2025 tras considerar viable el proyecto técnico y económicamente.
Se estima que el yacimiento cuenta con 314 millones de barriles de reservas probadas y probables, con una inversión inicial proyectada en US$1.800 millones y una explotación prevista a 30 años.
