A semanas de su esperada presentación oficial en septiembre, han trascendido detalles clave sobre el próximo buque insignia de Apple, el iPhone 18 Pro. Según reportes de la cadena de producción y filtraciones del sector, el dispositivo mantendrá una estética muy similar a la de su antecesor, el iPhone 17 Pro, conservando el chasis de aluminio, la trasera de cristal para carga MagSafe y el módulo de cámaras rectangular.
De hecho, la similitud en las dimensiones sería tal que marcas de fundas como OtterBox sugieren compatibilidad entre las carcasas de ambos modelos. No obstante, las verdaderas novedades residirán en su interior, con tres avances tecnológicos significativos en rendimiento, pantalla y fotografía.
La primera gran mejora se centrará en la pantalla, donde la Dynamic Island reducirá su tamaño hasta en un 33%. Esto será posible gracias a la integración del sensor de Face ID debajo del panel, permitiendo un mayor aprovechamiento de la superficie frontal.
En términos de potencia, el iPhone 18 Pro debutará con el chip A20 Pro de 2 nanómetros, fabricado por TSMC. Este nuevo procesador promete un salto notable en eficiencia, con un incremento del rendimiento del 18% y una reducción del consumo energético del 30% en comparación con la generación anterior.
Finalmente, el apartado fotográfico también recibiría una actualización importante con la posible inclusión de una cámara principal con apertura variable. Este sistema optimizaría la captura de luz adaptándose automáticamente al entorno, aunque su implementación final está sujeta a cierta incertidumbre debido a los costos de fabricación y el encarecimiento de los insumos globales.
En cuanto a las capacidades de memoria, las filtraciones indican que se mantendrá la base de 12 GB de RAM y 256 GB de almacenamiento, una decisión condicionada por el contexto actual de restricciones de suministro en el mercado tecnológico.