Stéfano Di Carlo habló este martes en el estadio Monumental y realizó un análisis del presente de River, que atraviesa una racha negativa que preocupa a todo el club. El presidente reconoció que “esta racha negativa es grave”, aunque aseguró que la situación no comenzó recientemente y que forma parte de un declive que lleva tiempo.
“Venimos de un punto de partida complejo. Esto que nos pasa no es de ahora”, sostuvo el dirigente, quien también pidió tranquilidad y destacó que el club cuenta con una planificación deportiva e institucional proyectada para los próximos tres años.
Uno de los puntos centrales de la conferencia fue la decisión de separar a algunos futbolistas en el predio de Cantilo. Di Carlo sostuvo que el apartamiento respondió a una cuestión deportiva y que era una medida necesaria, pero reconoció que la manera en que se comunicó y ejecutó fue equivocada.
“La forma de separar a los jugadores fue un error. Le pedimos disculpas a los involucrados”, afirmó. Además, contó que mantuvo una conversación con Germán Pezzella para intentar corregir y reparar la situación. El presidente consideró que el episodio se produjo en uno de los momentos más críticos de la historia reciente del club.
En cuanto al futuro, Di Carlo defendió el proyecto y el importante mercado de pases realizado por River, al que calificó como “tres mercados en uno”. Según explicó, la posibilidad de invertir en el plantel es consecuencia de la fortaleza económica construida por la institución durante los últimos 13 años.
“River va a volver a ser lo que era en materia de fútbol, solo necesitamos tiempo”, afirmó. El dirigente también aseguró comprender el enojo de los hinchas y sostuvo que el club está haciendo “todo lo humanamente posible” para revertir el momento: “Hay que convivir en la incomodidad porque así es el fútbol. Entendemos la bronca de los hinchas”.