Facundo Moyano rompió el silencio tras su detención de la semana pasada, en el marco de una denuncia presentada por su novia, Candela Arizaga, por presuntas lesiones leves y privación ilegítima de la libertad en un contexto de violencia de género. El exdiputado y dirigente sindical negó consumir drogas y sostuvo que su pareja sufrió un “paro cardíaco” dentro del departamento ubicado en Avenida del Libertador al 5400.
Moyano afirmó que, luego del episodio, se comunicó con el portero y que realizó maniobras de RCP a Arizaga. También aseguró que el primer llamado al 911 se realizó cuando ambos todavía estaban dentro del departamento y sostuvo que cuenta con videos y grabaciones del interior de la vivienda que respaldarían su versión de los hechos. Además, negó haber consumido cocaína y explicó que rechazó realizarse análisis de sangre y orina por recomendación de sus abogados.
En declaraciones televisivas, el dirigente también cuestionó la actuación de la Justicia y consideró que su condición de figura pública pudo haber influido en su detención. Sobre las imágenes en las que Arizaga aparece corriendo por las calles de Belgrano, Moyano aseguró que el hombre que se observa detrás de ella no es él, sino un efectivo policial, y sostuvo que espera poder mostrar los registros que tiene a su pareja y a algunos periodistas.