

En
las últimas horas se conoció que varios de los perros que tenía Leandro Rud
habían sido rescatados por Zoonosis de Escobar para que pudieran ser adoptados. Es por eso que, hasta el momento, cinco de
las seis mascotas del representante de modelos encontraron casa. Dos de ellos serán parte de la familia de
la periodista de espectáculos Mariana Brey.
En su cuenta de Instagram, la panelista publicó fotos de los dos animales y dio la razón por la
que los incorporó a su vida. “A veces, adoptar no es elegir. Es simplemente sentir que tenés que estar
ahí. Ellos son Chop y Luna. Tienen
años, mañas, recuerdos… y una historia que empezó mucho antes de llegar a
nosotros”, escribió en su posteo.
Luego, amplió: “Durante mucho tiempo tuvieron un hogar y una persona que los amó profundamente: Lean. Él partió y ellos también perdieron una parte de su mundo. Y la vida, de esas maneras difíciles de explicar, hizo que nuestros caminos se encontraran. Hoy Chop y Luna son parte de nuestra familia”.

Brey expresó que no sabe “cuánto entienden de ausencias, despedidas o todo lo que pasó” los animales, pero sí que “recuerdan el amor”. “Quizás adoptar sea también eso, tomar una historia que alguien tuvo que dejar antes de tiempo y prometer, en silencio, seguir cuidándola. No vienen a reemplazar ninguna historia. Vienen con la suya. Con el amor que recibieron de Lean y con todo lo que todavía tienen para dar”, se sinceró.
En el final del posteo, Brey dejó un mensaje para su amigo. “Y donde sea que estés, Lean,
quedate tranquilo: ellos siguen rodeados de amor”, cerró. Chop y Luna son
dos de los seis perros de Leandro Rud que se habían quedado sin casa. Jacinta, Caco y Chicha son los otros tres
que fueron adoptados también. Solo falta Tony, un perrito rescatado que tiene 7 años y se traslada con sus patas
delanteras.
Este
viernes 7 de agosto murió el histórico representante, quien ayudó a saltar a la
fama a varias famosas como Loly Antoniale, Alejandra Maglietti y Jesica Cirio. El mánager de modelos falleció después de que
en 2014 lo diagnosticaran con un tumor maligno en las glándulas salivales, que hizo metástasis en los huesos y órganos.
Enfrentar el cáncer lo llevó a modificar su rutina: la natación en aguas frías se volvió una práctica central, convencido de que ayudaba a mejorar su calidad de vida. Leandro también eligió estar cerca de personas que le aportaban energía positiva y se alejó de vínculos tóxicos, rodeándose sólo de amigos y sus queridos seis perros.
