La Secretaría de Energía dispuso un cambio en la actualización de las tarifas de gas que comenzará a aplicarse desde agosto. A partir de esa fecha, las diferencias entre el costo estimado del gas y el precio real que pagan las distribuidoras a los productores serán trasladadas a los usuarios cada dos meses.
La modificación alcanza al mecanismo conocido como Diferencia Diaria Acumulada (DDA), que hasta ahora se calculaba con una frecuencia estacional, es decir, dos veces al año. Ese sistema generaba una acumulación de diferencias durante varios meses antes de que impactaran en las facturas.
Con el nuevo esquema, las variaciones se incorporarán de manera más frecuente y gradual, con el objetivo de evitar aumentos más pronunciados en los valores finales que reciben los usuarios.
La DDA se origina porque el precio del gas que se incluye en las tarifas residenciales se fija inicialmente mediante una estimación y luego debe ajustarse según el valor real abonado por las empresas a los productores. La normativa vigente establece que esas diferencias deben ser trasladadas al consumidor sin generar ganancias ni pérdidas para las distribuidoras.
El cambio comenzará a regir con los cuadros tarifarios correspondientes al mes de agosto y busca darle mayor previsibilidad al proceso de actualización del servicio.