Hasta ahora 12 personas habían muerto calcinadas, 8 están internadas con graves quemaduras y se busca a 23 desaparecidos. La mayoría de las víctimas son británicas y belgas.
El incendio, que se habría iniciado por un desperfecto eléctrico, se propagó con rapidez por las altas temperaturas, el movimiento del viento y la vegetación del lugar que, seca por el calor, ardió en minutos.
Entre las personas que murieron intentando escapar de las llamas, cuatro fueron halladas en el interior de un auto que, aunque todavía continúan las pericias para su reconocimiento, fue identificado como británico ya que tenía el volante del lado de la derecha.