

El acuerdo
salarial que el Gobierno nacional firmó con los gremios docentes y no docentes
universitarios no alcanzó para bajar la conflictividad en el sistema
universitario. Las principales federaciones del sector, ya avisaron que si
no ven reflejada la actualización dispuesta por la Justicia en el sueldo de
julio, volverán a las medidas de fuerza.
La chispa la encendió la Corte Suprema, que dejó firme la cautelar que obliga a
actualizar los salarios de docentes y no docentes de las universidades
nacionales. Para la CONADU, eso cierra cualquier excusa para seguir
demorando la aplicación de la ley. El reclamo es puntual: que el sueldo de julio, que se cobra en agosto, incluya el total de las
actualizaciones que marca la normativa. “La situación no está resuelta. Hemos demostrado que la lucha dio
resultados y seguiremos reclamando hasta que se cumpla la ley”, plantearon
desde la conducción gremial.

CONADU ya
convocó a un plenario para definir si el Ejecutivo cumple con el fallo. Si
la respuesta es negativa, ahí se discutirá el regreso a los paros. En tanto, la CONADU Histórica va por el mismo camino,
pero con una agenda más concreta:
- 15 de
julio: plenario para evaluar el grado de cumplimiento de la cautelar.
- 5 de agosto: Congreso Extraordinario para definir las medidas gremiales de cara al reinicio de clases.

La fecha no es casual: apunta directo al arranque del segundo cuatrimestre, el momento de mayor exposición para cualquier medida de fuerza. El entendimiento que el Gobierno cerró semanas atrás con los sindicatos universitarios prevé una recomposición del 24,33%, repartida en dos tramos: 21,33% en junio (sobre los básicos de mayo) y 3% adicional en octubre (sobre los haberes de septiembre). También contempla:
- Actualización del 20% en gastos de funcionamiento
de las universidades nacionales desde junio.
- Refuerzo de $50.000 millones para hospitales
universitarios durante 2026.
- Aumento del 50% en las Becas Manuel Belgrano.
- Continuidad de los fondos de capacitación docente y no docente.

Para los gremios, el número de fondo es otro: calculan un retraso salarial cercano a los 45 puntos porcentuales desde el inicio de la gestión de Javier Milei. Esa brecha fue la que empujó más de veinte jornadas de paro durante el primer cuatrimestre y complicó el calendario académico en facultades de todo el país, incluida la UNS.
Con los plenarios de julio y el Congreso de agosto ya en el calendario, el humor gremial anticipa que el conflicto universitario no cerró: solo hizo una pausa. Si el sueldo de julio no refleja la actualización completa, el arranque del segundo cuatrimestre en la UNS podría volver a convivir con paros, como ya ocurrió en el primer semestre.
En Bahía, en su último comunicado, ADUNS manifestó: “Seguimos reclamando el cumplimiento efectivo, integral y con sus retroactivos correspondientes de la medida cautelar firme como así también la Ley de Financiamiento Universitario. Sin esas exigencias garantizadas, impulsaremos, luego del receso invernal, el paro por tiempo indeterminado, hasta que se cumplan”.
