La negociación salarial entre el gobierno de la provincia de Buenos Aires y los gremios estatales y docentes continúa sin avances concretos y atraviesa un escenario de fuerte tensión. Según reconocen ambas partes, la diferencia entre la oferta oficial y los reclamos sindicales sigue siendo amplia, lo que mantiene trabadas las discusiones y demora una nueva convocatoria formal para cerrar un acuerdo.
Desde la administración de Axel Kicillof aseguran que las conversaciones siguen abiertas, aunque por el momento no hay consenso sobre el porcentaje de aumento ni sobre la forma de aplicación de las mejoras salariales. En ese marco, el Gobierno plantea la necesidad de tener en cuenta la situación financiera de la Provincia, mientras que los gremios insisten en una recomposición que permita recuperar poder adquisitivo frente a la inflación.
El conflicto ya empieza a generar efectos en el sector educativo, con medidas de fuerza impulsadas por algunos sindicatos y reclamos para que las subas tengan carácter retroactivo. En paralelo, las partes continúan negociando con la expectativa de acercar posiciones en los próximos días, aunque por ahora el acuerdo aparece lejano.