

Colombia llega al balotaje de este domingo en lo que parece ya una rutina en las Américas: asomada al borde de un precipicio con una elección polarizada y entre extremos.
En el lado derecho del cuadrilátero, partiendo como favorito tras su victoria en primera vuelta, aparece el outsider Abelardo de la Espriella, abogado de mil polémicas con pico de oro y que se define a sí mismo como el líder del uribismo del siglo XXI.
Del lado izquierdo del ring está el senador de izquierda radical Iván Cepeda, el abanderado del presidente Gustavo Petro, defensor de las víctimas del conflicto colombiano y detractor histórico del expresidente Álvaro Uribe.
El sistema electoral colombiano establece la segunda vuelta como un mecanismo para garantizar que el ganador obtenga un respaldo mayoritario y no una simple pluralidad de votos.
En la primera vuelta presidencial, realizada el 31 de mayo de 2026, ningún candidato superó el umbral del 50% más uno de los votos válidos, por lo que se activó la segunda fase del proceso electoral.
El censo electoral para estos comicios incluye a 41.421.973 ciudadanos colombianos, de los cuales 1.414.661 residen en el exterior. El presidente electo tomará posesión el 7 de agosto de 2026 y ejercerá funciones hasta agosto de 2030.
