

El histórico Casino de Necochea, que estuvo cerrado durante casi diez años, fue adquirido por una empresa privada en el marco de una subasta que se llevó a cabo ayer en esa ciudad balnearia.
La adjudicación del emblemático edificio a la firma A Toda Vela MAR S.A., representada por el empresario balcarceño Oscar Merlo, fue presentada como el inicio de una nueva etapa para uno de los íconos arquitectónicos y turísticos de la costa bonaerense.
La repercusión nacional no pasó inadvertida en Necochea. Para muchos vecinos, la subasta representa mucho más que una simple operación inmobiliaria: simboliza la posibilidad de recuperar un espacio que durante décadas fue sinónimo de identidad, turismo y encuentro, pero que en los últimos años se transformó en una de las imágenes más visibles del deterioro urbano.
Entre quienes siguieron atentamente el acto realizado en el Salón de Actos de la Municipalidad se encontraban los trabajadores del casino, protagonistas silenciosos de una historia marcada por la incertidumbre y la necesidad de sostener el funcionamiento de la sala de juegos pese al progresivo deterioro de las instalaciones.
Un empleado recordó que la ordenanza aprobada por el Concejo Deliberante establece expresamente la obligación de mantener los espacios destinados a la sala de juegos, garantizando así la permanencia de la actividad administrada por Lotería y Casinos de la Provincia de Buenos Aires.
