

Una vez más los lunares de la justicia quedaron a la vista.
En esta ocasión en una persecución de película que se inició hace algunas horas
en Cipolletti y terminó en la localidad de Fernández Oro.
Según retrataron medios de aquella zona, el jefe de la barra
del club representativo del valle, Gonzalo Miguelez, lejos de estar tras las
rejas esperando el juicio por ser parte de una banda de boqueteros anduvo a los
tiros.
Vale recordar que el joven de 28 años había sido beneficiado
con arresto domiciliario, pero al parecer el monitoreo de su tobillera
electrónica falló.
El sábado por la tarde la policía inició su persecución tras
un asalto, y una vez más lo puso a disposición de la justicia.
Según indicaron fuentes policiales, tanto a él como a Diego
Fermín Solorza se le formularon cargos por robo doblemente agravado y quedaron
detenidos con prisión preventiva.
