

En una
nueva jornada del juicio Hotesur-Los Sauces, la Unidad de Información Financiera (UIF) presentó ante el Tribunal
Oral Federal Nº 5 su acusación contra la ex presidenta Cristina Kirchner y el
diputado Máximo Kirchner. Cuando terminó de escucharse la primera parte del
requerimiento, el titular del tribunal, José Michilini, dispuso un cuarto
intermedio. El debate continuará el
viernes 13 de noviembre.
La UIF sostiene que Los Sauces recibió más
de 25 millones de pesos entre 2009 y 2016, dentro de un esquema de corrupción.
Para la querella, la familia Kirchner armó ese sistema con el fin de lavar
dinero de contratos públicos y lo definió como “sin precedentes”. En la elevación a juicio planteó que Néstor
y Cristina Kirchner conformaron una “asociación ilícita de carácter estable y
permanente”.

La
querella describió la actividad inmobiliaria y hotelera de Los Sauces como “el vehículo por medio del cual se llevó
adelante el proceso de colocación del dinero recibido del Estado nacional”.
Según planteó, esto permitía “enviar
fondos a la familia presidencial con concepto de cánones locativos mediante contratos
de locación simulados y a precios más costosos que los del mercado”. De ese
modo, los pagos de obra pública pasaban al patrimonio familiar “con apariencia
de origen lícito”.
La
Fiscalía y la querella señalaron que las maniobras de lavado tuvieron dos
orígenes de financiamiento. El primero
fue lo obtenido por la “defraudación con la obra pública en Santa Cruz”,
atribuida a las empresas de Lázaro Báez. El segundo surgió del “crecimiento
exponencial” del Grupo Indalo, propiedad de Cristóbal López y Fabián De Sousa. El presunto esquema involucró a 24
imputados.
Por último, el tribunal analiza convocar también a audiencias los miércoles, además de los lunes y los viernes que ya están fijados. Con esa medida busca “a los fines de no retrasar la lectura” de los requerimientos y no tener que habilitar los sábados.

