El presidente Javier Milei participó este sábado de la inauguración de un nuevo templo de una iglesia evangélica en Neuquén, donde planteó los lineamientos de su propuesta política para un eventual segundo mandato y cuestionó las políticas que definió como populistas.
Durante su discurso, el mandatario sostuvo que su gobierno no buscará responder al populismo con nuevas promesas de corto plazo, sino con equilibrio fiscal, respeto por la propiedad y valores judeocristianos.
“Nosotros ya hemos cumplido con nuestras promesas y somos claros a lo que ofrecemos para un segundo mandato. No creemos en soluciones fáciles. No creemos en combatir el populismo con más populismo”, afirmó.
Milei aseguró que su gestión está construyendo “un edificio pensado para durar décadas” y que busca sentar “las bases para el siglo de oro de la Argentina”. También expresó su deseo de que “el año que viene puedan elegir en paz”.
El presidente planteó dos alternativas de cara al futuro: profundizar el rumbo de su gobierno o regresar a políticas que, según sostuvo, durante el último siglo llevaron al país a perder desarrollo y acercarse “a la barbarie”.
Además, reiteró que su gestión aplica una “moral como política de Estado”, basada en los derechos a la vida, la libertad y la propiedad. En ese marco, presentó el equilibrio fiscal como una obligación con las próximas generaciones y con los sectores afectados por la inflación.
Al referirse al gasto público, afirmó: “No es justo que el Estado gaste más de lo que recauda y le pase la factura a las siguientes generaciones con deuda o a los más vulnerables con inflación”.
Por último, contrapuso esa posición con las políticas de la dirigencia tradicional, a las que atribuyó la promoción de soluciones inmediatas cuyos costos, según su planteo, terminan trasladándose al futuro.