El Gobierno nacional prepara la delegación que representará a la Argentina en las audiencias del 10 y 11 de noviembre ante el Tribunal Internacional del Derecho del Mar, en Hamburgo, Alemania.
El objetivo es solicitar medidas provisionales para frenar el avance de la explotación petrolera británica en las Islas Malvinas, en particular el proyecto Sea Lion.
La organización de la delegación coincide con la visita del papa León XIV a la Argentina, prevista entre el 8 y el 11 de noviembre. Durante esos días, el presidente Javier Milei tendrá actividades institucionales vinculadas con la agenda del pontífice.
El tribunal estableció que el martes 10 de noviembre la Argentina expondrá entre las 10 y las 13, mientras que el Reino Unido responderá entre las 15 y las 18. El miércoles 11 habrá una segunda intervención argentina, de 10.30 a 12, y una última presentación británica, entre las 17.30 y las 19, según el horario de Hamburgo.
La presentación argentina incluye cuatro pedidos principales: impedir que el Reino Unido permita el inicio o la continuidad de la explotación de hidrocarburos mediante el proyecto Sea Lion; restringir el uso de información obtenida durante las exploraciones en perjuicio de los derechos argentinos; proteger el medio marino y evitar nuevas decisiones que agraven la controversia, como el otorgamiento de licencias.