Los últimos colegios electorales de Brasil cerraron sus puertas a las 19, hora local (22 GMT), de este domingo y dieron inicio al recuento de votos de la segunda vuelta presidencial. La medida puso fin a una extensión excepcional de dos horas dispuesta por la Justicia Electoral.
Una parte de los establecimientos había cerrado a las 17, el horario previsto originalmente, mientras que otros continuaron recibiendo votantes durante dos horas más. La decisión generó confusión entre las autoridades de mesa.
La extensión fue dispuesta por el juez del Supremo Tribunal Federal Cristiano Zanin, tras un recurso presentado por el Partido de los Trabajadores (PT), que denunció irregularidades y falta de transporte público en municipios gobernados por la oposición.
La resolución habilitó la recepción de votos hasta las 19, aunque la notificación judicial llegó poco después del horario de cierre original.