La actividad comercial de Bahía Blanca atraviesa un escenario de estancamiento, con una leve tendencia negativa y una caída de la confianza empresarial. Así lo señala el informe de septiembre-octubre de la Corporación del Comercio, Industria y Servicios de Bahía Blanca.
Según el relevamiento, en septiembre el volumen de ventas se mantuvo sin cambios respecto de agosto, luego de la caída registrada el mes anterior. Sin embargo, mostró una disminución interanual del 0,5%.
El índice de confianza empresarial descendió aproximadamente cuatro puntos entre agosto y septiembre y se ubicó en un nivel considerado regular. Además, permaneció por debajo de los registros del cierre del año anterior.
La evaluación de los empresarios sobre la situación de sus negocios también reflejó dificultades: el 25% afirmó que su empresa había empeorado respecto del mes anterior, mientras que solo el 7% indicó que había registrado mejoras. En tanto, la evaluación frente al año pasado continuó en terreno negativo.
El informe señala que las expectativas a un año siguen siendo favorables, aunque disminuyó el optimismo sobre la evolución de la economía de la ciudad. También se mantienen diferencias entre las ventas de las empresas relevadas, si bien se redujo la brecha en sus ritmos de comercialización.
En cuanto al comportamiento de los consumidores, la concurrencia de público presentó una leve caída respecto de agosto, aunque mejoró la intención de compra.
Cautela en las decisiones empresariales
La prudencia continúa predominando entre los comerciantes. Solo el 15% manifestó intención de aumentar sus existencias, mientras que la disposición a financiar a sus clientes creció del 13% al 22%.
Por otro lado, los indicadores vinculados con las inversiones en las propias empresas y el inicio de nuevos emprendimientos mostraron una tendencia descendente.
En materia laboral, los empresarios consultados coincidieron en que no consideran que sea un buen momento para incorporar personal.