Marcelo Vega, padre de Santiago Vega, el joven asesinado en Ingeniero White el 1 de agosto pasado, volvió a reclamar justicia por el homicidio de su hijo.
“Estamos buscando justicia perpetua y que terminen presos estas ratas cobardes que vinieron a White a amenazar a nuestros chicos, que están en su lugar compartiendo con sus amigos”, expresó.
Describió el dolor de la familia y recordó los proyectos y los vínculos que quedaron truncos tras la muerte de Santiago. “Hoy la tristeza es total. Había muchos sueños por compartir, muchas charlas que nunca se darán, muchos abrazos que no se repetirán”, escribió.
También mencionó el sufrimiento de la madre, la hermana, la novia, los primos, los tíos y los amigos de Santiago. “Por eso pedimos JUSTICIA POR SANTI VEGA. Asesino, perpetua. Los cómplices adentro y que paguen”, manifestó.
Vega señaló que la familia continúa realizando gestiones para avanzar en la causa, aunque reconoció que el proceso es lento. Además, agradeció a quienes acompañan a sus seres queridos y ayudan a difundir el pedido de justicia.
A pedido del fiscal Jorge Viego, a principios de septiembre el Juzgado de Garantías N.º 3 ordenó convertir en prisión preventiva la detención de Joaquín Eleazar Larraburu, imputado por el homicidio.
Según la investigación, el hecho ocurrió el 1 de agosto en la vía pública, sobre la calle Plunkett al 3700. La acusación sostiene que Larraburu efectuó un disparo con un arma de fuego a corta distancia, que provocó la muerte de Vega.
Además, se le atribuye la portación de un arma de fuego de uso civil sin la debida autorización legal. Según la causa, el arma estaba en el interior del Volkswagen Gol que conducía.