Un vecino cuestionó el estado de una obra en la esquina de Brickman y Piedrabuena.
Eduardo Kovvalijszyn relató que el 3 de septiembre de 2025 fotografió el lugar luego de que se rompiera un caño y quedara un pozo abierto durante un tiempo después de finalizados los trabajos.
"Cuatro barrios quedaron varios días sin agua y, cuando finalmente el problema se solucionó, quedó durante mucho tiempo aquel enorme pozo como monumento involuntario a nuestra manera de hacer las cosas", detalló.
Más de un año después, el 1 de octubre de 2026, regresó al mismo lugar y encontró nuevamente la calle abierta.
"Hoy, 1 de octubre de 2026, volví al mismo lugar. Y ahí está otra vez. Abierto. Podría parecer una simple casualidad. Un caño puede volver a romperse, una reparación puede necesitar otra intervención y una calle puede tener que abrirse nuevamente. No sé todavía cuál es la causa técnica de esta nueva obra y sería injusto inventarla. Pero la imagen tiene una fuerza simbólica difícil de ignorar", remarcó.
Luego, sostuvo que algo parecido ocurre en Brandsen y Dorrego.
"Se arregla una calle hasta que vuelve a romperse. Se soluciona un problema hasta que vuelve a aparecer. Se inaugura, se repara, se vuelve a romper, se vuelve a reparar. Y cada vez empezamos a contar la historia desde cero, como si nadie recordara el capítulo anterior", amplió.
“Dos fotografías. La misma esquina. El mismo pozo. Dos años distintos”, expresó.
En diálogo con BHInfo, Kovvalijszyn remarcó que "no es el único pozo de la ciudad", con lo cual "no enseñé nada nuevo".