

El presidente Javier Milei recibió un
Premio del Foro Económico de París como el “economista más influyente” y
brindó un discurso en el que repitió los éxitos de su gobierno. La novedad fue que sobre el final de su
alocución se emocionó al agradecerle a sus “seres queridos”.
Milei abundó en autoelogios y victimizaciones. Dijo que cumple “una tarea que es bastante ingrata” y se quejó de que tiene que soportar “mentiras, calumnia e injurias”. Tras afirmar que está en camino de “eliminar la inflación”, elogió a sus funcionarios, especialmente a los ministros de Economía, Luis Caputo, y de Desregulación, Federico Sturzenegger.
“Suelen agredir al ministro Sturzenegger. Lo hacen de manera cobarde escribiéndome y mandándome mensajes a mi”, lanzó el Presidente. Contó que ante una de las múltiples desregulaciones que anuncia su funcionario, su teléfono “estallaba”. “Todos se estaban quejando de Federico y yo dije ‘qué trabajo maravilloso está haciendo Federico’”, dijo Milei y aseguró que el ministro estaba “terminando con un montón de curros”. “Seguí así”, le dijo a Sturzenegger, que estaba sentado en primera fila.
Milei también minimizó la suba del riesgo país. “Los acontecimientos recientes en el mundo implicaron que aumentara el riesgo país”, justificó y aseguró que “cuando terminen estas convulsiones internacionales el riesgo país volverá a bajar”. En ese sentido, prometió que si es reelecto “se va a desplomar el riesgo país” y “vamos a acelerar nuestro nivel de crecimiento a niveles del 7 u 8 por ciento per cápita sin ninguna duda”.
