

Crece la tensión en las Islas Malvinas
luego que un grupo de isleños reclamara restringir el ingreso de argentinos
tras denunciar una serie de episodios en los que visitantes habrían desplegado
banderas argentinas y carteles vinculados con el reclamo de soberanía.
Según
publicó el diario británico Daily Express,
los incidentes se habrían multiplicado
durante las últimas semanas y llevaron a algunos residentes a pedir que se
impida directamente la llegada de argentinos al archipiélago.
Ante
esos reclamos, Michael Goss,
integrante de la Asamblea Legislativa isleña, admitió que las autoridades están estudiando qué medidas podrían tomar,
aunque señaló que por el momento existen limitaciones legales.
“Hay gente de la comunidad que fue bastante
clara respecto de querer impedir que visitantes argentinos vengan a las islas”,
afirmó Goss. Sin embargo, advirtió: “Tenemos que ser realistas respecto de lo
que permite la ley. En este momento no
podemos simplemente impedir que la gente venga”.
El legislador sostuvo, además, que la
Asamblea comenzó a evaluar “formas y medios” para evitar ese tipo de episodios,
pero insistió en que cualquier decisión deberá ajustarse al marco legal
vigente. “Tenemos que adoptar una postura más firme. No podemos permitir que haya cada vez más personas que, bajo la idea de
que están visitando las islas, lo hagan para impulsar una agenda política.
No es aceptable”, planteó.
Actualmente,
los ciudadanos argentinos pueden
ingresar a las islas siempre que cumplan con los requisitos migratorios
establecidos por las autoridades locales. Entre otras condiciones, se exige acreditar alojamiento, fondos
suficientes para la estadía, pasaje de salida y un seguro médico que cubra una
eventual evacuación. Los permisos de visitante entregados al arribar
tienen, en general, una vigencia máxima de un mes.
Las
autoridades isleñas, además, solicitan
expresamente a los visitantes no exhibir públicamente banderas argentinas ni
utilizar uniformes militares argentinos, al considerar que esas acciones pueden
generar “preocupación y angustia” entre los habitantes a raíz de la guerra de
1982. La recomendación no equivale, sin embargo, a una prohibición general
de portar la bandera argentina.
En la información oficial para turistas, las autoridades de las islas también consideran ofensivo utilizar la denominación “Malvinas” y piden a los visitantes utilizar “Falkland Islands”, una postura que se contrapone con el reclamo histórico y constitucional de soberanía de la Argentina.