El Gobierno nacional analiza nuevas medidas para impulsar la actividad económica y entre las alternativas figura ampliar el alcance de los créditos hipotecarios UVA en pesos, con financiamiento de la ANSeS, a viviendas que se encuentran en construcción.
El esquema anunciado hace dos semanas contempla que los bancos otorguen entre 17.000 y 18.000 préstamos por un total de $2 billones, equivalentes a unos US$1.300 millones, con tasas máximas del 7,5% más UVA. Los créditos estarán destinados a la compra, construcción, ampliación o refacción de la primera vivienda.
La propuesta en estudio busca extender el financiamiento proveniente del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) de la ANSeS a viviendas que todavía no estén terminadas.
Las medidas impulsadas por el Gobierno apuntan a movilizar recursos privados ya existentes, como los dólares depositados en los bancos, los fondos del FGS y el ahorro de particulares, con el objetivo de ampliar el crédito sin recurrir a una política fiscal expansiva.
El principal desafío será que estos recursos lleguen a la economía real, en un contexto marcado por la morosidad y la cautela de los bancos a la hora de otorgar nuevos préstamos, publicó el diario Clarín.