

El reconocido arquitecto Marcelo Soteras estuvo este jueves en el programa “Basados” de Minga donde analizó el Nuevo Código de Planeamiento Urbano, que fue presentado hace unos días por el intendente Federico Susbielles, y realizó una comparación que definió como "Ciudad Ideal" y "Ciudad Real".
Al respecto, dijo: “Estuve cuando se presentó (en flamante Código), la verdad tuvo una convocatoria espectacular. Después me lo mandaron en versión digital y obviamente hubo cosas que no me gustaron, pero es simplemente una opinión personal. A mi me parece raro lo de ‘Ciudades Ideales vs. Ciudades Reales’. Hay una ‘Ciudad Real’, que es la que tiene el Código anterior y el Código de los ’90, que tiene una cruz en el centro, con orientación en Colón/Cabrera y Estomba/Chiclana”, explicó.
“Es una cruz en la que se concentra la mayor altura de Bahía Blanca (la C1 y la C2), con edificios entre 15 y 11 pisos. Quizás ese Código, al no haberse actualizado en mucho tiempo, hizo que la C2 llegara hasta Perú o hasta Chiclana al fondo. Las R son residenciales, planta baja y dos o tres pisos. Bahía es una ciudad que concentra la vivienda y el trabajo en un mismo lugar, es una ciudad dinámica, amigable. Al Código antiguo había que renovarlo, está claro, pero ahora se está pensando en una ciudad distinta, a lo que llamo ‘Ciudad Ideal’”, continuó Soteras.

“La ‘Ciudad Real’ tenía la base en su gran cruz, con sus cicatrices, que son las vías del tren, el Arroyo Napostá, que lamentablemente se nos inundó, la circunvalación, etcétera. Me parece que no se miró el Código anterior, que llevaba 40 años de uso”, subrayó el profesional.
Y agregó: “Yo creo en
la concentración, que está en el micro y macrocentro, donde hay escuelas,
hospitales y un montón de servicios. Cuando vos expandís la ciudad, cuando te
vas para afuera, tenés que llevar todos
esos servicios, que demandan un gran costo para todos. Se está proponiendo
una ciudad baja, de cuatro o cinco pisos, contra
la de

“En los próximos 10 años Bahía Blanca va a recibir entre 6 y 7 mil personas. Ya empieza la obra de Pampa Energía, ya tiene asignada la parcela, esto va a pasar a la brevedad… ¿Qué se va a hacer con toda esa gente que tiene que venir a una ciudad que tiende a achicarse? Tenemos mayor superficie y demanda, y a la vez menos concentración, por lo que -y esto es una opinión personal- se nos van a encarecer los productos”, enfatizó Soteras.
Por último, mencionó: “Y también hay una tendencia a la plusvalía, que es lo que el Estado entiende que tenemos que pagar nosotros. La ciudad va a llegar a cuatro pisos y de ahí para arriba habrá una ‘colaboración obligatoria’, es decir, todo lo que se haga arriba de eso hay que pagarlo (lo va a pagar el desarrollador, el arquitecto, el propietario). Cuando hay una plusvalía se le llama ‘excepción’. Ahora, con una ciudad chata o baja, habrá muchas excepciones, es decir, muchas plusvalías”.
