

El balance del devastador terremoto que
sacudió Colombia este lunes continúa agravándose con el paso de las horas. El presidente Abelardo de la Espriella
confirmó que la cantidad de víctimas fatales ascendió a 111, según el corte
oficial realizado a las 12.30, hora local.
La
actualización representa un fuerte incremento respecto de los balances
difundidos durante las primeras horas posteriores al movimiento. Las cifras
continúan siendo dinámicas debido a que
los equipos de emergencia todavía trabajan en distintas zonas con edificios
colapsados y dificultades de acceso.
De la Espriella informó además que el Gobierno difundirá un comunicado oficial
cada dos horas para mantener actualizada a la población sobre la evolución de
la emergencia. Según el mandatario, el terremoto dejó también miles de
viviendas destruidas y cientos de familias afectadas en al menos cinco
departamentos.
El
terremoto ocurrió a las 7.34, hora colombiana, con epicentro cerca de San José
del Palmar, en el departamento de Chocó, y alcanzó una magnitud de 7,4. El
movimiento provocó graves daños especialmente en el oeste del país y se sintió
además en distintas ciudades y países vecinos. Los reportes previos ya daban cuenta de decenas de estructuras
derrumbadas y personas atrapadas.

Ante la magnitud de la emergencia, el Gobierno aprobó la declaratoria de
desastre de carácter nacional durante el Puesto de Mando Unificado encabezado
por De la Espriella en Bogotá. La medida permite movilizar recursos con
mayor rapidez y coordinar la asistencia entre el Ejecutivo nacional y las
autoridades de las regiones afectadas.
El
mandatario asumió personalmente la coordinación de la respuesta y el Gobierno
mantiene desplegados equipos de búsqueda y rescate en las áreas más castigadas.
La declaración de desastre nacional se produjo cuando el número de víctimas
todavía se ubicaba por encima de 70, antes
de la nueva actualización que llevó el balance a 111 fallecidos.
Uno
de los puntos más críticos continúa siendo Pereira. En la actualización más
reciente, el director de la Policía en esa ciudad informó un balance preliminar
de 47 personas fallecidas y entre 60 y 70 edificios colapsados. Con esos nuevos
datos, el balance parcial se componía de
47 muertos en Pereira, 27 en Valle del Cauca -sin contar Cali-, cuatro en
Chocó, tres en Manizales y uno en Antioquia, lo que elevó el total informado a
82.
La situación sanitaria también es delicada. En Pereira, las autoridades reportaron hospitales bajo una fuerte presión por la llegada de víctimas, mientras que en distintos municipios del Valle del Cauca algunos centros asistenciales debieron evacuar pacientes o vieron superada su capacidad de atención.

En Cali, el alcalde Alejandro Eder informó que hay 30 estructuras colapsadas y que en al menos 10 de ellas había personas entre los escombros. Hasta la última actualización, los equipos de emergencia habían conseguido rescatar con vida a 38 personas.
La
ciudad pidió el envío de rescatistas especializados desde Bogotá y Medellín
para reforzar los operativos. Bomberos, policías, organismos de socorro y
vecinos continúan trabajando en los sectores más afectados mientras persiste el
riesgo de réplicas.
En el departamento de Valle del Cauca se
confirmaron 27 muertos distribuidos entre localidades como Buga, Zarzal, El Cairo, Roldanillo, Yumbo, Calima, Buenaventura,
Sevilla, Florida y La Unión. Las autoridades indicaron además que El Cairo
presenta daños en alrededor del 80% de su territorio urbano.
El número de lesionados también continúa
aumentando. Se reportan más de 100
heridos a nivel nacional, mientras que sólo en Chocó las autoridades habían
informado 69 personas lesionadas.

El
epicentro se localizó precisamente en ese departamento. Aunque desde San
José del Palmar se informaron importantes daños en viviendas, las comunicaciones con el municipio
continuaban presentando dificultades durante las primeras horas posteriores al
terremoto.
El impacto también alcanzó la
infraestructura aérea. Los aeropuertos
de Cali, Pereira, Manizales, Quibdó, Armenia, Cartago y Buenaventura
suspendieron sus operaciones mientras técnicos realizan inspecciones para
determinar la magnitud de los daños estructurales.
En Manizales, además de las víctimas
fatales, el movimiento provocó
importantes daños y derribó parte de una de las torres de su catedral. El
terremoto también se sintió con fuerza en Bogotá, Medellín y otras capitales
del país.
El balance continúa abierto y sujeto a nuevas modificaciones. Las autoridades mantienen como prioridad la búsqueda de sobrevivientes en edificios colapsados, mientras la declaración de desastre nacional permitirá concentrar recursos y reforzar la asistencia en las regiones más castigadas.
