Las ventas del sector alimentos y bebidas registraron una caída interanual del 5,4% en julio, según el relevamiento de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME).
La entidad señaló que, una vez finalizado el impacto del cobro del aguinaldo, la actividad mostró una marcada contracción.
A la vez, señaló que el consumo estuvo condicionado por la pérdida del poder adquisitivo y el incremento de las tarifas durante el invierno.
De acuerdo con el informe, la demanda se concentró en la canasta básica, mientras que las ventas se sostuvieron principalmente mediante promociones y descuentos con billeteras digitales.
CAME indicó además que los comerciantes enfrentaron una reducción de sus márgenes de rentabilidad debido al aumento sostenido de los costos de reposición.
El relevamiento también detectó una mayor elección de segundas marcas, una disminución del ticket promedio y compras más fraccionadas. A esto se sumaron el receso escolar y el nivel de endeudamiento con tarjetas de crédito, factores que limitaron la liquidez de los consumidores.