

Si bien Edgardo Estay, el hombre de 43 años que fue salvajemente golpeado a la salida del Club Universitario, presentó en las últimas horas una evolución favorable y salió de terapia intensiva, desde el Hospital Municipal manifestaron que podrían quedarle secuelas por la gran cantidad de golpes que sufrió en la cabeza.
“El estado clínico es de estabilidad, ya no requiere los cuidados tan intensivos de la terapia. No obstante, está en un estado aún de evolución que no permite establecer si las secuelas van a ser muy graves o menos graves”, informaron desde el nosocomio.
“Tiene momentos en los que está más conectado con el medio y momentos en los que dormita más. Aún hay que esperar. Secuelas seguramente va a tener porque los traumatismos fueron muy fuertes”, se agregó. “Hay que esperar para que esas lesiones cerebrales se terminen de establecer, ver qué cicatrices quedan y cómo se manifiestan en cuanto a la función y al vínculo con el medio”, completaron.

Por su parte, el
apuntado como el agresor, identificado como Brian Gabriel Mendieta Pereyra,
de 20 años, hace dos semanas fue
trasladado por orden judicial a la Unidad Penal Nº 4 de Villa Floresta.
Recordemos que el
hecho ocurrió en la madrugada del sábado 4 de julio en las afueras del Club
Universitario, en San Juan y avenida Alem. El sujeto agredió a golpes a
Estay, que quedó tendido en la vereda
inconsciente. Fue trasladado al centro asistencial y, durante esa semana,
el hospital pidió colaboración a los
medios para dar con sus allegados, ya que nadie se había acercado.
Finalmente, se logró identificar a la víctima, que es oriunda de Pedro Luro.
Mendieta
Pereyra, que fue arrestado a las pocas horas del hecho y cuenta con un
frondoso prontuario delictivo, fue
llevado a la cárcel por personal de la Comisaría Segunda. La causa fue
caratulada como “homicidio en grado de
tentativa” y está a cargo de la UFIJ Nº 5.
Cabe mencionar que el accionar del sujeto fue seguido por las cámaras del Centro Único de Monitoreo, que captaron el ataque. Luego, al momento de ser aprehendido, la policía encontró vestimenta y zapatillas, pertenecientes al joven, manchadas con sangre.
